Hoy tuve una hermosa sensación cuando llevé a mi hija al colegio. Salimos bien temprano así que no había necesidad de ir rápido, es más, es el momento que la vida nos da para pasar 20 minutos juntos, hablar un poco de algo, cansarla con algún consejo y reír. Hoy fui más despacio que de lo normal. Si bien la situación económica de algunos sectores se ve afectada en el gasto diario, hay una tendencia marcada hacia el descenso de la velocidad en la autopista. No solo por la cantidad de cámaras de fotomultas, sino porque también el auto se convierte en un momento muy íntimo y profundo. Un lugar de pensamientos y teorías que mejorarán nuestro presente por arte de magia. Un momento de introspección y silencio o de estímulos intensos propios, muy míos. Desde hace 8 años voy a trabajar en auto, mi límite de velocidad desde el principio de los tiempos es de 80 km/h salvo que vaya muy justo de tiempo. En aquel momento me pasaban todos, íbamos a 80 los que tenían un Citroën 3CV o un Rastrojero,…
No comments yet. Log in to reply on the Fediverse. Comments will appear here.